Desastre editorial
Nuestra editorial se llama Estrategias Educativas, publicamos libros de apoyo al sector oficial de primaria. En ella trabajamos 3 personas de planta y varios colaboradores free lance: diseñadores, autores, etc. Tenemos en el mercado poco más de tres años, desde entonces a la fecha contamos con tres computadoras Mac y una PC. Por el giro de nuestra empresa, uno de nuestros principales equipos de trabajo son las impresoras. Desde que iniciamos operaciones hemos trabajado con una HP Laser Jet 1200 que adquirimos en una tienda Cumpudabo; casi inmediatamente nos hicimos de un HP Scan Jet 3570c que compramos en el Centro; y hace aproximadamente medio año compramos un HP 640 Fax en Sam's Club. Sólo una vez nos arriesgamos a comprar una impresora de la marca Epson de inyección de tinta para nuestras impresiones a color, que al día de hoy está descompuesta; no es por hacer una comparación evidente, pero sinceramente estamos muy satisfechos con el funcionamiento de nuestra 1200. Tanto ésta como el Fax han conservado su calidad de impresión y rendimiento gracias a que usamos solamente cartuchos originales que por lo regular los adquirimos en Sam's Club.
Otra de las magníficas ventajas de nuestros equipos HP es el ahorro de energía. La función Power Save y la certificación Energy Star mantienen nuestros equipos en espera para ser utilizados casi las 24 horas del día ininterrumpidamente, ofreciéndonos bajos consumos de electricidad, pero al mismo tiempo reduciendo la emisión de gas de efecto invernadero. Para nosotros es tan importante la productividad como la ecología, por eso es que nos mantenemos usando equipos de alta calidad y funcionamiento como los HP.
Una de nuestras historias más desagradables nos ocurrió hace más de un año con la publicación de un libro llamado Ingenio. Por lo regular nuestras impresiones —sobre todo las portadas de nuestros libros— las mandamos imprimir a los centros de copiado y diseño de Office Max u Office Depot, por no contar con un eficiente sistema de impresión a color. Esta impresión que “pagamos” es importantísima, pues nos da una idea clara de cómo saldrá nuestro libro de la imprenta. Como entre cada tienda e impresora hay variedades de color, nos quedamos con la idea de que nuestra portada final iba perfectamente bien calibrada en la selección de color, sin embargo, al momento de la entrega por parte de la imprenta, los 5000 libros habían quedado con una tonalidad verdosa en la portada, debido a las erróneas impresiones que nos arrojaron esas pruebas. Para concluir, los gastos de traslados a estas tiendas y los de impresión se sumaron a la cuantiosa perdida por las portadas de ese libro.
Lic. Gonzalo Hernández Mendiola
ghm@estrategiaseducativas.com







